Propuesta de Valor
CENER ha desarrollado y optimizado la tecnología de licuefacción hidrotermal para convertir corrientes residuales de biorresiduos húmedos y ricos en carbono en un biocrudo compatible con unidades convencionales de hidrotratamiento e hidrocracking, aprovechando los activos existentes de refinería. Al transformar corrientes húmedas complejas en biocrudo líquido de alto valor y reducir los costes de gestión de residuos mientras se genera una nueva fuente de materia prima renovable, esta tecnología permite producir biocombustibles avanzados para el transporte por carretera, intermediarios para Sustainable Aviation Fuel (SAF) y biocombustibles marinos refinados/destilados. Proporciona así una vía práctica para que el sector del petróleo y gas integre materia prima biogénica en la infraestructura actual con modificaciones limitadas.
Valor Añadido
Esta tecnología permite la conversión directa de una amplia variedad de biomasa húmeda y otros residuos carbonosos sin necesidad de secado intensivo en energía (residuos orgánicos, lodos, etc.) en un biocrudo, operando a temperaturas moderadas (250–450 °C) y altas presiones (10–40 MPa). Ofrece flexibilidad para operar en condiciones subcríticas y supercríticas con el fin de ajustar rendimientos y calidad, lo que permite una alta captura de carbono en fase líquida, versatilidad en las materias primas y nuevas vías para obtener combustibles con especificación.
Aplicaciones de Mercado
El biocrudo obtenido puede procesarse de forma independiente mediante un proceso de upgrading para convertirlo en biocombustibles avanzados de alta calidad, o bien co‑procesarse en una industria petroquímica para producir combustibles sostenibles para el transporte por carretera, SAF para aviación y biocombustibles marinos avanzados.
TRL
La tecnología ha sido ensayada desde escala de laboratorio en reactores batch (TRL 3) hasta escala piloto continua (TRL 5), con una capacidad de alimentación de suspensiones (slurry) de entre 5 y 20 kg/h. Ya se han producido lotes de biocrudo para su uso como materia prima drop‑in en flujos convencionales de hidrotratamiento e hidrocracking, apoyando evaluaciones de integración con socios del sector de refino.
